Gastronomía

​Cocinar bien y entender de buen comer es tal vez la costumbre más extendida entre los peruanos.

La gastronomía contribuye a la afirmación de los procesos de identidad colectivos, regionales y nacionales y enriquece la diversidad cultural de los pueblos.

En el caso de nuestro país, y como resultado de su excepcional diversidad, la gastronomia peruana es resultado de un proceso histórico marcado por un continuo mestizaje, creatividad, y encuentro de dos culturas y cocinas: la del antiguo Perú y la Ibérica.

Estas son las dos columnas fundamentales de nuestra gastronomía. Adicionalmente, de estos aportes mayoritarios, han habido otras contribuciones que han enriquecido nuestra cocina, otorgándole mayor fuerza participativa. 

Hoy, la gastronomía peruana ha alcanzado un desarrollo notable que le permite destacar entre otras renombradas culinarias del mundo por su variedad y originalidad y por las felices expresiones de su mestizaje.



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Boom de la Gastronomía Peruana

​En la última década, el llamado "Boom de la Gastronomía Peruana" , surge a partir de un redescubrimiento de la identidad cultural de la culinaria peruana, el rápido aumento y modernización de los establecimientos gastronómicos peruanos en el país y el extranjero, en el crecimiento del reconocimiento por parte de la prensa especializada, la incursión de nuestra gastronomía en festivales nacionales e internacionales y en la explosión de la oferta académica en cocina y pastelería.

El aporte de la gastronomía peruana no sólo trasciende el aspecto económico, sino que también incide de manera gravitante en la revalorización de nuestra cultura. La cocina peruana se ha convertido en un factor de reafirmación de nuestra identidad, de revaloración de comidas regionales y más allá de distingos sociales y regionales, entre los peruanos crece el orgullo por nuestra comida.

Indudablemente, la gastronomía ha tenido un impacto favorable en sectores como en la agricultura, la ganadería y la pesca, sobre todo en los pequeños productores. La pequeña producción agrícola aporta el 70% de los alimentos que nuestras mesas reciben a diario, además contribuyen con una porción importante a las exportaciones de origen agrario, particularmente de café, cacao, frutas y sus derivados procesados.

Conquista del Mercado Internacional

Hace unos años atrás en las grandes metrópolis del mundo había unos pocos restaurantes peruanos, orientados principalmente a paliar la melancolía gastronómica de la colonia peruana, este panorama ha comenzado a cambiar y en forma radical. La proyección internacional de la culinaria peruana toma cada vez más vuelo y es elogiada en los principales periódicos del mundo y participación en festivales internacionales y programas de televisión internacional.

Mistura:

Es el festival gastronómico internacional más importante de América Latina, una gran fiesta cultural del Perú organizada por la Asociación Peruana de Gastronomía APEGA donde se celebra con alegría la gastronomía y diversidad cultural y biológica del país. En su octava edición el 2015, Mistura acogió a casi 4,000,000 visitantes durante los 10 días que duró la feria.

Perú Mucho Gusto:

Nació como una frase creativa que, convertida en slogan, se presentó como marca por primera vez en "Madrid Fusión 2006". Celebrando así su debut e incorporación -ya permanente- en dicha feria, puerta de entrada al mundo. Desde entonces, y con mucho orgullo, nos presentamos así, pues somos Perú, con mucho gusto.

Ferias Regionales:

En el Norte: Lambayeque es testigo de varios eventos culinarios: "Festival Gastronómico Moche", "Festival de la Gastronomía Sazón y Costumbres Ferreñafanas", "Festival Regional de la Chicha", "Concurso Gastronómico Rescatando la Gastronomía Moche", "Primer Festival del Loche".

En el centro: Destaca la feria en Chupaca, con su tradicional Feria del Lechón.

En el Sur: El Festiglotón Arequipeño, festival que se monta en octubre en Yanahuara.

En Cusco:se fortalece un circuito gastronómico por el Valle Sur que engarza las quintas de San Sebastián y San Jerónimo con las chicharronerías de Saya, con los cuyes al horno de Tinpó, con los panes de Oropeza, con los patos de Lucre y con el famosísimo parque de la papa en Pisac.